sábado, 3 de noviembre de 2018

La leyenda budista sobre los gatos


 Neko Nirvana: Cat-Napping In The Lap Of Buddha - WebEcoist
Para el budismo, los gatos representan la espiritualidad. Son seres iluminados que transmiten calma y armonía. Por ello, suele decirse que quien no se relaciona bien con su inconsciente nunca llega a conectar por completo con un gato, ni entenderá tampoco sus misterios.
La verdad es que a nadie le sorprende saber que la figura de estos animales esté unida al budismo. Tanto es así, que en Tailandia existe una preciosa leyenda que ha trascendido en el tiempo hasta convertir a los gatos en unos seres de paz, y de íntima unión, en muchos templos de países asiáticos.

Es por ello, que resulta muy común ver a los gatos dormitando en los santuarios, hechos un ovillo en el regazo de las múltiples figuras de Buda que orlan los jardines y los templos.

Los gatos ven mucho más allá de nuestros sentidos, entre sus horas de siesta y sus instantes de juego y exploración ahondan en nuestra alma con su afinado olfato. Alivian tristezas y nos arropan con sus nobles y relucientes miradas.

A menudo, suele decirse que tener un perro es disfrutar del compañero más fiel que pueda existir. Algo totalmente cierto. No obstante, quien conoce el carácter de un gato siente que la conexión es más íntima y profunda, de ahí, que diversos monjes budistas como el maestro Hsing Yun, hablen del poder sanador de este animal. 

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