martes, 22 de diciembre de 2015

La Magnífica

Glorifica mi alma al Señor
y mi espíritu se llena de gozo
al contemplar la bondad de Dios mi Salvador.
Porque ha puesto la mirada en la humilde sierva suya
y ved aquí el motivo porque me tendrá por dichosa y feliz
todas las generaciones.
Pues ha hecho en mi favor,
cosas grandes y maravillosas
el que es Todopoderoso y su nombre infinitamente Santo.
Cuya misericordia se extiende de generación en generación
a todos cuantos le temen.

Extendió el brazo de su poder
y disipó el orgullo de los soberbios,
trastornando sus designios.
Desposeyó a los poderosos;
y elevó a los humildes.
A los necesitados los llenó de bienes
y a los ricos dejó sin cosa alguna.
Exaltó a Israel su siervo,
acordándose de él por su gran misericordia y bondad.
Así como lo había prometido a nuestros padres Abraham
y a toda su descendencia, por los siglos de los siglos.Amén.