lunes, 25 de junio de 2012


El orgón, tal y como fue definido por Reich, se opone a la entropía. Contrariamente al segundo principio de la termodinámica, fluye del sistema más débil hacia el más fuerte. La materia orgánica atrae a la energía orgónica, mientras que los metales, después de atraerla, la repelen.
El aprovechamiento de éstas propiedades físicas posibilitó la confección del primer “acumulador de orgón”, un sencillo aparato que permite observar la energía orgónica visualmente (es posible percibir su luminiscencia azulada), térmicamente (aumento de la temperatura en el interior del acumulador aún cuando éste sea enterrado o sumergido), electroscópicamente y por medio del contador Geiger Müller.
En el transcurso de las investigaciones orgonómicas, Reich atribuyó grandes virtudes curativas al uso médico del acumulador: puede ser utilizado para reestablecer el equilibrio neurovegetativo y ayuda a combatir múltiples enfermedades.
Algunas de las propiedades atribuibles al contacto directo con la orgonita:

• Actúa sobre los problemas del sueño, insomnio, problemas de hormigueo en brazos o piernas.
• Actúa calmando los dolores, articulaciones, etc.
• Reduce la sensación de cualquier molestia.
• Actúa mejorando el equilibrio de la tensión arterial y frecuencia cardiaca.
• Influye beneficiosamente sobre la elasticidad y equilibrio energético y corporal.
• Protege de los efectos negativos de la contaminación electromagnética
(Celulares, wifi, electromagnetismo, etc.).
• Limpiador constante de los campos de energía personal.
• Potencia los sentidos psíquicos innatos.
• Transmuta la energía del miedo en confianza y seguridad.

La Orgonita es ideal para la purificación y la armonización de tu cuerpo, de tu casa o lugar de trabajo.
Anula la energía negativa resultante de las emisiones de aparatos electrónicos, tales como:

Teléfonos celulares, Ordenadores, Televisiones, Microondas, Neveras, Torres de Alta Tensión, Luces de Neón, Wi-Fi,