miércoles, 26 de marzo de 2014

"Crea Un Espacio Para Tu Meditación".


Utiliza ese rincón sólo para meditar y nada más.

Entonces el rincón se cargará y esperará por ti diariamente... 
El rincón te será de ayuda.

El ambiente creará una vibración particular, una atmósfera particular 
en la cual podrás ir más y más profundo con mayor facilidad.

Esa es la razón por la cual los templos, las iglesias y las mezquitas fueron creadas: 
sólo para tener un lugar que existiera únicamente para la oración y la meditación.

Si puedes escoger una hora constante para meditar, eso también es muy beneficioso, 
porque tu cuerpo y tu mente son un mecanismo. 
Si diariamente almuerzas a una hora determinada,
 tu cuerpo comienza a pedir comida a esa hora. 
Tu cuerpo es un mecanismo.

Tu mente es también un mecanismo. 
Medita cada día en el mismo lugar, a la misma hora 
y crearás un hambre de meditación dentro de tu cuerpo y mente.

Cada día, en ese momento en particular, tu cuerpo y mente te pedirán que medites.
 Te será de mucha ayuda y se creará en ti un espacio que se convertirá 
en hambre, en sed. Luego podrás meditar en cada lugar e instante, 
pero para comenzar, es sugerible utilizar estos recursos mecánicos del cuerpo
 y de la mente como ayuda.
Apagas la luz, has encendido un tipo determinado de incienso en el cuarto, 
tienes ropas determinadas, una atmósfera determinada, una suavidad determinada, 
tienes una alfombra determinada, asumes una determinada postura. 
Todo esto ayuda, pero no lo produce.

Si alguna otra persona hace estas mismas cosas,
 puede que se conviertan en un obstáculo. 
Uno debe hallar su propio ritual.

Un ritual tiene simplemente el propósito de ayudarte a estar relajado y a esperar. 
Y cuando estás relajado y a la espera, la cosa sucede. 
Tal como el sueño, Dios viene a ti. Tal como el amor, Dios viene a ti. 
No te lo puedes proponer, no lo puedes forzar. 
Sucede.
Osho.