miércoles, 22 de mayo de 2013

Una Historia De Feng Shui De Hong Kong

Una Historia De Feng Shui De Hong Kong
El Señor Wu era un rico comerciante de arroz que vivía con sus padres en Aberdeen, (Hong Kong). A los 35 años de edad, ya era en un próspero millonario, tenía un lujoso auto y se había casado con una atractiva mujer, con quien tuvo tres hijos, dos de ellos, varones. Lo único que le faltaba era tener su propia casa. La esposa de Wu se alegró mucho cuando Wu le contó sus planes de construir una verdadera mansión, y más alegría le dio, cuando Wu le confesó que ya había encontrado el terreno “perfecto” para construir, se trataba de un terreno cerca de la bahía “Discovery Bay”. Como es común en Hong Kong, Wu consultó un experto de Feng Shui que le confirmó que el terreno era “excelente”, y que cumplía con los prerrequisitos de tener las formaciones naturales en forma del dragón verde y del tigre blanco. Además, desde la mansión tendría una hermosa vista de la bahía, y él y su familia podrán caminar en la playa y nadar en el mar. Cada cuarto fue planeado y construido de acuerdo a los lineamientos de Feng Shui y la construcción beneficiaba a cada miembro de la familia. Además, el Sr. Wu colocó en la casa todos los símbolos de la prosperidad. ¡El Sr. Wu finalmente se había convertido en el hombre más feliz!
Desgraciadamente, los problemas empezaron poco después. Todos los miembros de la familia se enfermaron. De pronto, los negocios empezaron a tener pérdidas, y Wu mismo sufrió un accidente que pudo haber sido fatal. El hijo menor de Wu contrajo neumonía, y poco después murió... Wu estaba convencido de que había un terrible problema de Feng Shui en su nueva mansión.
Preocupado, Wu invitó a tres expertos del Feng Shui, y uno después del otro visitó su casa para revisarla de arriba a abajo. Los expertos analizaron el terreno, la casa en sí, los alrededores, y le dijeron que de acuerdo al Feng Shui, todo estaba en orden. El Sr. Wu se sintió mejor, pero tan sólo tres meses después de que los expertos habían revisado su casa, su esposa se cayó de las escaleras, se golpeó la cabeza, y acabó en el hospital en coma. Una vez más, Wu sospechó que el Feng Shui de su casa no estaba bien. Algo andaba muy mal, su familia enfermaba, sus negocios iban de mal en peor, y cada vez tenía más y más problemas.
Un día, el Sr. Wu se topó por accidente con un viejo amigo y le contó todos sus problemas. El amigo le recomendó a su propio maestro de Feng Shui, que casualmente estaba de visita desde Taiwán. Wu aceptó contento la propuesta del amigo y el maestro de Feng Shui llegó a su mansión esa misma tarde. Como ya era tarde, Wu ofreció al maestro que durmiera en su casa para poder revisar el Feng Shui por la mañana.
A la mañana siguiente, muy temprano, el maestro de Feng Shui caminó hacia la playa para tener una visión más complete de la casa. La marea había bajado y el maestro se sorprendió mucho cuando descubrió una formación rocosa en forma de rana con el hocico abierto directamente frente a la casa, ¡era como si una rana maligna se alimentara de la casa!
El maestro corrió hacia la casa para contarle a Wu su descubrimiento. Chocó con él, y le dijo sonriendo “Creo que ya encontré la fuente de tus problemas”, al mismo tiempo, le señaló la roca en la playa, y le advirtió “Debes deshacerte de esa piedra de inmediato...si no lo haces ¡podrías perder a toda tu familia!”
No tardaron mucho en quitar la piedra, y el Sr. Wu se dio cuenta de que todos los otros expertos del Feng Shui habían pasado por alto la piedra en forma de rana amenazante. La formación había estado todo el tiempo escondida bajo las olas del mar. Después de que el misterio se resolvió, la esposa del Sr. Wu se recuperó, y al mismo tiempo, sus negocios y todos los problemas mejoraron.
¿Tienes algunas “ranas malignas” alrededor de tu casa u oficina, que no habías descubierto antes? Esta es una historia muy ilustrativa -demuestra que en nuestro análisis de Feng Shui, siempre debemos ir más allá de lo que vemos a simple vista.
¡Que tengas mucho éxito!
Lillian