viernes, 20 de julio de 2012

Radiestesia.


Etimología

"Radiestesia" es un neologismo construido a partir de dos términos: el latino radium: ‘radiación’ y el griego aesthesia: ‘percepción por los sentidos’ o ‘capacidad de sentir’ (de aesthesis: ‘percepción’).

La palabra Rabdomancia proviene del griego rhabdos: ‘vara’ y manteia: ‘adivinación’.

Antecedentes

La radiestesia en su variante tradicional de búsqueda de aguas subterráneas es una práctica llevada a cabo desde hace al menos 4500 años.6 Ha sido ampliamente practicada desde tiempos remotos, a falta de conocimiento geológico o de instrumental científico, si bien hoy día sigue teniendo amplio uso en zonas rurales, a pesar de la falta de pruebas científicas sobre su eficacia.

El uso de varas o ramas para la localización ha sido un elemento popular de las creencias populares de principios del siglo XIX en Nueva Inglaterra. Los primeros líderes mormones, religión surgida en esa época, participaron de esas creencias. Así, Oliver Cowdery, escriba del Libro de Mormón y uno de los doce apóstoles de la Iglesia Mormona, usó una varilla para practicar la adivinación.

El término radiestesia aparece en inglés por primera vez en los años treinta, proveniente del francés radiésthesie creado hacia el año 1890 por el abad Alexis Bouly quien fundaría la Sociedad de Amigos de la Radiestesia. El primer hecho significativo para la formalización de la Radiestesia que registra la Historia, sucedió en la Universidad de Saltzburgo. Durante los últimos años del siglo XVIII, como resultado de la experimentación con numerosos pacientes, el Rector de esa institución educativa, instituyó oficialmente el uso del péndulo como instrumento de diagnóstico médico.

En la antigüedad compitieron el péndulo y las varillas como instrumentos para la detección de radiaciones, pero a partir del hecho que se relata, se incrementó el uso del péndulo y se redujo el empleo de las varillas.

La Radiestesia fue reconocida formalmente en Europa por los ejércitos beligerantes de la Primera guerra mundial, para localizar minas.

Cada vez son más las empresas mineras y petroleras que contratan profesionalmente a radiestesistas para que detecten yacimientos.

Los departamentos de policía de muchas ciudades del mundo, contratan los servicios profesionales de radiestesistas para encontrar personas secuestradas y desaparecidas, así como objetos robados y delincuentes.

Numerosos médicos emplean el péndulo para diagnosticar enfermedades, determinar las terapias y medicamentos adecuados, tiempo de duración de los tratamientos, así como la frecuencia y dosificación con las que debe suministrarse un medicamento.

Otras aplicaciones técnicas en el campo de la ingeniería, son la localización de los lugares de falla en las máquinas y en los circuitos eléctricos y electrónicos, así como en las instalaciones hidráulicas y sanitarias y en las estructuras.

Después de la Primera guerra mundial, se ha observado una tendencia al crecimiento acelerado del número de radiestesistas, por lo que algunos investigadores de este fenómeno consideran que en un futuro relativamente cercano, aproximadamente el 90% de los seres humanos llegarán a utilizar la Radiestesia.

Por otra parte, estas predicciones establecen que el 50% de las aplicaciones serán de naturaleza científica y tecnológica.