lunes, 25 de abril de 2011

DEJANDO PARTIR A UN SER ENAMORADO

DEJANDO PARTIR A UN SER ENAMORADO



Hoz voy a contar otra de mis experiencias porque muchos de ustedes se pueden identificarse.

Una chica que tenía una depresión muy grande llevaba tiempo medicándose.

Le hablo de mi un amigo suyo que me conocía el día que llamo a mi puerta me hizo mucha gracia y tuve que controlarme para no soltar una carcajada porque señalándome con el dedo amenazante, me dijo: que sepas que he venido porque me lo ha pedido mi amigo, yo no creo en estas cosas (después son las más creyentes) le contesté que no pretendía convencerla de nada, simplemente le pedía que se dejara llevar…

Cuando se tumbó en la cama y le puse las manos encima, vi un ser joven que estaba a su lado pero me callé, porque si le decía algo, seguro que pegaba un salto de la cama y salía corriendo

Le di la sesión y cuando acabe dijo que se sentía con mucha paz… quedé para la semana siguiente… Cuando llegó el día, empecé a decirle con mucha cautela que había a su lado un ser joven que me decía y enseñaba objetos… yo no sabía quién era, ella me tenía que confirmar la persona con los detalles que le hacía llegar…

A la semana siguiente me llamo muy asustada porque me dijo que cuando llego a su casa le llegaba el olor a tabaco de esa persona… sintió como la tocaba y se sentaba en la cama… yo empecé a reírme y me dijo Carmen no te rías, que estoy muy asustada…

-Intenté tranquilizarla, explicándole que todo era normal…

Le explique que al darle las sesiones, su sensibilidad se agudizaba para sentir que alguien estaba con ella… pero le costaba, pues todo era nuevo para ella.

Cuando hice la tercera sesión, le di más detalles…

Esta mujer estaba casada, se iba a separar de su marido porque las cosas no iban bien y conoció a este ser… en su momento no quería comprometerse mucho, hasta que no estuviera libre pero la desgracia apareció y este muchacho tuvo un accidente y murió. Entonces quedo una conversación pendiente entre ellos y yo fui su voz… sin querer le estaba haciendo daño, porque necesitaba de su energía para estar a su lado… de ahí las depresiones.

Le pasé la luz necesaria y a él lo encaminé para que pudieran tener sus conversaciones Después de varias sesiones ella parecía otra persona mucho más alegre… se vestía distinta muy juvenil , parecía incluso más joven… cambio muchísimo… pero cuando llego el momento de despedirse de él y dejarlo partir, ella se negaba, pues me decía que ahora que sabía que estaba a su lado le daba mucha pena que se fuera… tuve que hacerle comprender que tenía que dejarlo ir por el bien de los dos, pues si no, de nada serviría todo ese esfuerzo realizado…

Cuando al final se rindió a las circunstancias, fue un momento muy emotivo para ambos. Lo recuerdo con mucha ternura.

Desde entonces ella se volvió más sensible para notar las energías.

Pd: A veces soy una mera espectadora y son los pacientes quienes tienen que ver y sentir…

Yo solo soy un canal a la orden de mis guías

Besos de luz



CARMEN