lunes, 6 de septiembre de 2010

Tres mandatos para transformar sus fracasos en éxitos

Tres mandatos para transformar sus fracasos en éxitos
 
En general, pasamos demasiado tiempo tratando de evitar el fracaso en todos los terrenos (personal, profesional, amistoso…). ¡Por esta razón, no nos dedicamos suficientemente a alcanzar las oportunidades que se nos presentan!
 
Yo estoy segura de que usted tiene numerosos deseos insatisfechos. Frecuentemente, usted los ha hecho retroceder al fondo de su mente porque cree que jamás podrá realizarlos.
Es necesario que abandone desde ahora esta mala costumbre de renunciar a sus deseos: ellos son la savia de su existencia y un factor de longevidad.
 
Está reconocido que la duración de nuestra vida está fuertemente influenciada por nuestro estado de ánimo y la realización de nuestros sueños. Cuanto más alcanzamos su materialización, más hormonas del placer emitimos como las endorfinas que aumentan nuestra longevidad.
De ahí mi…
PRIMER MANDATO:
establezca desde ahora una lista de sus deseos diciéndose
que es posible realizarlos, incluso los más locos.
No se imponga ningún límite.
Una razón que, frecuentemente, nos impide ir hasta el final de nuestros deseos es el miedo a la opinión de los otros, del juicio de nuestra gente(familia, amigos, vecinos, superiores…). Todos nosotros vivimos en una sociedad y una cultura particulares regidas por ciertos códigos: la forma de comer, de hablar, de trabajar, de entablar vínculos sociales, de amar, de pensar... y a veces, nuestros deseos no cuadran con las reglas en vigor. ¡Sufrimos una presión más o menos fuerte por parte de nuestro entorno que, no siempre nos atrevemos a romper!
Sepa que, para vivir verdadera y plenamente su existencia, a veces es necesario ultrapasar las costumbres y los convencionalismos establecidos.
La única regla que hay que respetar es que la realización de su deseo no produzca perjuicio a nadie ni con pensamientos, ni con palabras ni con actos. A partir de ahí, usted se abre las puertas de lo posible.
¡Yo creo que ni a usted ni a nadie le vendrá la idea de cerrarse la puerta en los dedos! ¡Que es sin embargo, lo que usted hace mentalmente todos los días cerrando las puertas de lo posible, frecuentemente antes de haberlas abierto!
En este contexto, no se preocupe demasiado por los demás, porque ellos tienen su vida. Frecuentemente, ellos no tienen ni el tiempo ni las ganas de preocuparse por usted.
De ahí mi…
SEGUNDO MANDATO:
 ¡No tenga miedo de la mirada de los demás porque,
frecuentemente, cegados por sus propios problemas,
le prestan mucha menos atención de lo que usted cree!
En fin, hágase a la idea de que el camino del éxito no es el de la tranquilidad. Está sembrado de numerosos obstáculos. Los medios (radio, televisión, periódicos) nos dan frecuentemente una falsa imagen del éxito. No nos presentan más que el resultado del recorrido: ¡la fortuna y los bienes que poseen los grandes de este mundo, sin detallar las dificultades que han sufrido para llegar hasta ahí!
¡Por ejemplo, Henry Ford, el creador de una de las más grandes marcas de automóviles, ha construido un imperio, mientras que era hijo de un pobre granjero! Abundan los ejemplos en esta materia. ¡Una simple búsqueda en Internet de los nombres de las grandes fortunas de este mundo, puede ser edificante!
Los poderosos de este mundo cuentan todos que las pruebas y las dificultades son formadoras, refuerzan a la persona y son inevitables en el camino hacia el éxito.
En la existencia, uno de los secretos de la felicidad no es el de evitar problemas, sino saberlos resolver. La vida es la verdadera escuela formadora. Se progresa a través de las dificultades y los obstáculos que se han de franquear. Los momentos de felicidad y de alegría son el resultado de la búsqueda y de la resolución de los problemas.
El gran amor, como las grandes empresas, implica grandes riesgos. ¡Solamente poniendo a prueba nuestras certezas y tendiendo a la realización de nuestros deseos, es cuando estamos verdaderamente vivos!
¡El miedo a lo desconocido y al riesgo, es nuestro verdadero enemigo!
Usted no debería temerlo porque le ha sido ya necesario vencer un cierto número de dificultades para llegar a lo que usted es hoy: aprender a caminar, a leer, a escribir, asimilar los conocimientos o seguir una formación para tener un oficio…
¡El hecho de vivir es, por sí mismo, el mayor riesgo que usted corre todos los días, aunque lo haya olvidado! Haga el balance de su existencia hasta ahora. ¡Constatará que ya ha atravesado no pocas pruebas y afrontado lo desconocido!
¡Por tanto, usted es perfectamente capaz de desplegar tantos esfuerzos para conseguir la realización de sus deseos como los que ha hecho para superar los obstáculos pasados!
De ahí mi…
TERCER MANDATO:
¡no tenga más miedo al fracaso, sino, jamás vivirá la vida con la que sueña!
Toda su existencia, tendrá que superar dificultades.
El hecho de negar esto es la primera causa… de sus fracasos.
Véalos mejor como factores de progresión.
Entonces, encontrará la solución en su interior… ¡porque usted es la única persona susceptible de ayudarle!