martes, 27 de enero de 2009

Año delñ Buey

(26-1-09) Feliz Año del Buey 牛年快乐

Para mí ayer fue uno de los días en que más he alucinado en Beijing últimamente. Desde primeras horas de la tarde hasta pasada la medianoche toneladas de fuegos artificiales se veían y oían por toda la ciudad para dar la bienvenida oficialmente al año del “buey” (o “vaca” niu), me río de la “mascletà” valenciana, anoche el centro de Beijing se asemejaba bastante a Gaza, eso sí, sin esos animales que conforman el ejército de Israel.

Según la leyenda, los doce animales del zodiaco chino fueron elegidos por Buda. Cuando estaba cercano a la muerte invitó a todos los animales a visitarlo, sólo llegaron doce: la rata (shu) , el buey (niu) , el tigre (hu) , el conejo (tu) , el dragón (long) , la serpiente (she) , el caballo (ma) , la cabra (yang) , el mono (hou) , el gallo (ji) , el perro (gou) y el cerdo (zhu) . Como muestra de agradecimiento por haberlo visitado, los honró usándolos para representar las doce fases del zodiaco (生肖 sheng xiao).

El ciclo comienza con el “año de la rata” por lo que estamos en el segundo año del ciclo y aunque creo poco en esto de la superchería y premonición los mejores signos son el dragón y el cerdo, aunque pueda haber gente que no esté de acuerdo conmigo. El dragón simboliza el poder y es el animal del emperador, el año 2000 fue dragón y los chinos entraron en el segundo milenio con más fuerza que nunca. El cerdo simboliza la riqueza y todo el mundo sabe que los chinos son muy pragmáticos y que adoran ser multimillonarios, bueno como casi todo hijo de vecino en cualquier país. La combinación de los 12 animales con los 5 elementos de la naturaleza: agua (shui) , fuego (huo) , tierra (tu) , madera (mu) y metal (jin) , conforman unos ciclos de 60 años en los que se medía la historia clásica china.

Los chinos llaman a esta fiesta la Fiesta de la Primavera (春节chun jie) y como está regida por el calendario lunar no tiene una fecha fija cada año, pero suele caer a finales de enero o principios de febrero. Este año es hoy el 26 de enero, pero el pasado fue el 7 de febrero. Los estudiantes tienen casi un mes de vacaciones. Entre 1998 y 2001 que fui estudiante aquí puede conocer varios viajes de Asia gracias a estas amplias vacaciones. Durante estas fechas miles de ciudadanos chinos se desplazan para volver a casa de la familia, cocinan juntos, beben, juegan al mahjong y queman petardos y cohetes que echarán a los malos y viejos espíritus y traerán a los buenos.

En los días previos a la llegada de año nuevo hay que hacer “limpieza” del año que acaba para sacar los malos espíritus y dejar entrar a los buenos. Hay que abrir las puertas de la casa de par en par y barrer pero nunca arrastrar la basura fuera del portal, porque saldría también la buena suerte. Se barre dentro de la casa, se recoge y se echa fuera, nunca se barre de puerta para afuera. Los ideogramas de la buena suerte (fu) se colgarán al revés para que ésta venga del cielo. Hay que pagar todas las deudas antes de que acabe el año, ya que tradicionalmente los chinos hasta ahora han sido muy reacios a pedir préstamos a los bancos. Se piden dinero y ayudan entre ellos.

Se debe evitar algunos ideogramas como “cuatro” (si), homófono de (si) que significa “muerte”. Otros en cambio como “ocho” (ba) indican buena suerte. Los chinos como son increíblemente supersticiosos siguen al pie de la letra estas normas y otras como no llorar en estas fechas, no visitar a los enfermos en sus habitaciones (estos se han de levantar y salir), ver pájaros rojos, evitar las tijeras y cuchillos porque cortarán la buena suerte.

Se cocinan ingentes cantidades de comida. Una mesa abundante es señal de prosperidad y de fortuna para el año entrante. Especialmente preparan lo que conocemos en España como los “raviolis” chinos (饺子 jiaozi), rellenos de carne picada macerada en soja y jengibre, al comerlo se mojan en vinagre chino. Los “jiaozi” tienen una simbología especial porque la familia se reúne para prepararlos y mientras se rellenan uno a uno hay que hacerlo de forma delicada en un orden preciso que simboliza la unión o “reunión” de los miembros de la familia. Se pone un cuenco vacío para los ausentes, ya estén muertos o lejos, digamos que es la versión local de turrones El Almendro “vuelve a casa por Navidad”. A los niños se les regala dinero que irá dentro de un sobre rojo (红包 hong bao).

No sé que nos deparará este “buey” pero sea como sea que podamos capearlo lo mejor posible. Feliz Año Nuevo Chino a todas y a todos.