lunes, 11 de agosto de 2008

Curación con los 5 elementos

Curación con los 5 elementos

El Qi Gong es un método de curación milenario, perteneciente a la medicina tradicional china, que activa la circulación del Chi o energía a través de los meridianos del cuerpo. Mediante respiraciones y suaves movimientos ayuda a mantener el equilibrio entre la madera, la tierra, el agua, el fuego y el metal, elementos que se corresponden con los órganos vitales.


L.C., S/C de Tenerife

La traducción de la expresión china Qi Gong es "trabajar la energía". Se trata de un método de curación milenario que activa la circulación de la energía a través de los meridianos.

El Qi Gong forma parte de la medicina tradicional china según la cual la enfermedad surge de un desequilibrio de la energía. Esta energía se mueve por el cuerpo a través de unas líneas energéticas que se llaman meridianos que están conectados con los órganos vitales. Es la base del más famoso Tai Chi, cuyos ejercicios de calentamiento provienen de éste.

También trabaja, mediante ejercicios, los 5 elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua). Estos cinco elementos representan cinco formas distintas de Qi o Chi (energía). En el ciclo de alimentación o creación entre esos cinco elementos, la madera alimenta al fuego, el fuego termina en cenizas para abonar la tierra, la tierra genera metal, el metal alimenta el agua con sus minerales y el agua nutre la madera. De esta forma se cierra el círculo y los cinco elementos se mantienen en equilibrio.

Por otro lado, cada uno de los elementos controla la acción de otro. El fuego derrite el metal, el metal corta la madera, la madera debilita a la tierra, la tierra estanca el agua y el agua apaga el fuego. De esta forma todos son controlados y controladores, pero, si prevalece uno por encima de otros, se produciría un desequilibrio que se representaría en un dolor o una enfermedad en nuestro cuerpo.

Cada elemento está asociado a unos órganos del cuerpo y con unas emociones que pueden verse afectadas por estos desequilibrios. Por ejemplo, la madera tiene su correspondencia con el hígado y los ojos. Si no se expresa la rabia puede dar lugar a enfermedades del hígado o trastornos visuales.

Tierra estancada

La tierra se corresponde con el bazo y el estómago, su órgano sensorial es la boca y sus emociones son las preocupaciones o tensiones. Si éstas no se expresan, la tierra se estanca, y se producen enfermedades del estómago, inflamaciones en la boca, sobrepeso...

La forma de paliar estas dolencias es restaurar ese equilibrio perdido entre los cinco elementos mediante los ejercicios del Qi Gong.

Los maestros de Qi Gong mantienen que sus ejercicios tienen propiedades curativas, aunque no está demostrado científicamente. Sin embargo, dicen que el Qi Gong disminuye las pulsaciones y aumenta la irrigación, mejora los problemas respiratorios, la función intestinal y tonifica el hígado y el páncreas, y fortalece los huesos, entre otras muchas cosas.

Además, avala este método una antigua tradición china, ya que las primeras evidencias históricas del Qi Gong se remontan a cerca del año 1.000 antes de Cristo. Se han hallado evidencias que señalan que durante la dinastía Yao se utilizaba una especie de danza para fortalecer el cuerpo y regular la circulación del Qi (energía).

Existen muchos sistemas diferentes de Qi Gong. Puede practicarse con el cuerpo quieto o en movimiento e involucrar patrones prefijados o no. Varias formas de Qi Gong tradicional, en China, están relacionadas con la salud, las corrientes espirituales de China (taoísmo, budismo y confucianismo) y las artes marciales.

Daniela Herzberg, especialista en los cinco elementos, maestra en Feng shui y astrología china, utiliza este método de curación milenario para mejorar la salud. Herzberg ofrece clases de Qi Gong en el hotel Abama Golf (Guía de Isora), donde enseña los ejercicios para activar cada uno de estos cinco elementos y mantener el equilibrio, la salud y la vitalidad.

Según ella, los resultados de estos suaves ejercicios se pueden percibir desde la primera sesión y, al no ser complicados ni de impacto, pueden realizarlos personas de todas las edades.

"Si los conceptos del Yin y el Yang expresan la dualidad energética como los dos polos de un imán, los cinco elementos representan cinco fases distintas del Qi o Chi", explica Daniela Herzberg.

Esta experta combina los ejercicios del Qi Gong con el Tao curativo, que también se basa en el equilibrio entre esos cinco elementos. "La capacidad de dirigir el flujo energético en los órganos básicos se desarrolla a través de los seis sonidos curativos", dice.

Mediante la modificación del flujo energético de los órganos se actúa directamente sobre las emociones y sobre la manera en que sentimos. Éste es el primer paso de aprendizaje para revitalizar nuestro cuerpo.

Aunque para poder modificar el flujo energético, primero hay que pasar por "la sonrisa interior", que es el primer paso del Tao. "Se trata de una técnica de relajación poderosa que utiliza la energía de la alegría como idioma para comunicarnos con los órganos internos del cuerpo", explica Daniela.

Durante sus clases, ella habla del "ingrediente mágico": la sonrisa, que deben mantener las personas que realizan con ella los ejercicios de Qi Gong.

Mirar hacia dentro

También pide, en ocasiones, que se cierren los ojos. "Con la mirada enfocando al interior de nuestro cuerpo descubrimos, situamos y sentimos cada uno de nuestros órganos principales", comenta. "El amor y la gratitud que les reconocemos al aprender a sonreírles contraatacarán el estrés y el agotamiento, aumentando así el flujo del Chi, que a su vez repercute en un fortalecimiento físico, mental, emocional y espiritual".

Una vez que contamos con esta sonrisa interior se puede iniciar una técnica de relajación que se sirve de posturas y sonidos cuya vibración específica para cada órgano produce un efecto refrigerante y un aumento del flujo del Chi.

El primer sonido curativo es "ssssssssss". Con este sonido combinado con una postura que activa el metal podemos actuar sobre nuestros pulmones y aliviar sentimientos de tristeza.

El sonido "huuuuoo" actúa sobre el elemento del agua que se corresponde con los riñones y calma los sentimientos de miedo y ansiedad.

El tercer sonido curativo actúa sobre el hígado, cuyo elemento es la madera. Con un "shhhhhh" podemos aliviar la rabia.

El corazón se corresponde con el fuego y su sonido curativo es "hawwwwww", que ayuda a vencer el odio y la arrogancia.

El quinto sonido curativo es "joooooooo" y alivia las tensiones actuando sobre el estómago, que es un órgano de tierra.

Existe un sexto sonido, que actúa sobre los cinco elementos y que es conocido como el triple calentador: "hiiiiiiiii".